sábado, 27 de octubre de 2018

Vero, para ti.

Miras, observas, escuchas.
Si por escuchar pagaran...

Se confunden, te confundes, por eso valoras la sinceridad.
Necesitas estar, necesitas compartir, necesitas atención.
Siempre das, a eso te dedicas, pero en la misma medida te encanta recibir, mientras más mejor.
Amas a la gente, tienes una empatía natural: te buscan.
Te has conseguido con personas muy valiosas, las aprecias; sigues dando.
Tal vez un día esperas haber dado todo, pero puede ser que nunca quede "nada" que regalar.
Aprendiste que no sirve de mucho callar: las cosas que se sienten deben ser dichas.
Si de algo estás segura es de que vas a seguir amando, vas a seguir dando aunque a veces no quieran recibir.
No necesitas permiso del otro para quererle.
Ah, pero eso sí, debes poseer eso que das, recibirlo es una necesidad, acéptalo: te gusta resaltar.
Te agrada que te tomen en cuenta, siempre ha sido así, te encanta la atención, pero no cuando tienes que pedirla.
Existe un límite, como en todo, no en vano te llamaron "volcán" alguna vez.

Puedes resistir tempestades, pero nunca sola.
Puedes quebrarte con un cielo nublado, aún acompañada.



sábado, 9 de junio de 2018

Debilidad.

Los ojos: no hay idioma más sincero que aquel que se habla con la mirada.

Los abrazos: hay que temerles, se dedican a dejar en evidencia aquello que no sabemos como decir.

Puedes decir "te amo" con la mirada, y sé que será el más sincero que dirás jamás.

Puedes decir "quédate conmigo" con un abrazo, y sé que no lo dices tú, lo dice tu alma.

A veces me encuentro releyendo aquel pedazo de papel...
A veces me parece que todo fue un sueño...
Nunca se siente igual.

Pero es lógico, todas las flores se marchitan.


domingo, 25 de febrero de 2018

Tiene que haber una manera.

 Seguramente existe una forma de hacer las cosas bien, pero eso no significa que sea la mejor.

 Es posible que todos encontremos nuestro propio método, el que nos funcione, aunque siempre exista otro menos doloroso.

 Al final siempre hay una consecuencia, nos guste o no, producto del camino que escogimos.

 Hay grandes masoquistas: sufren porque quieren.

 Las cosas podrían haber sido más sencillas, pero como dije: Cada quien a su manera.





P.D. Todo cambió, pero nada ha terminado.