jueves, 12 de marzo de 2020

Número 7

Yo sé que ya estás cansado de tanta palabrería, yo sé que esto no es lo que quisieras, y yo tampoco...

Ya he perdido la poca habilidad que tenía en esto, pero me justificaré con un "la intención es lo que cuenta"

Expresarse nunca está demás, y en este momento trato de mostrar las inmensas ganas que tengo de darte un abrazo y morir ahí.

A veces pienso que ya estarás cansado de todo esto, a veces me cuestiono si no lo estoy yo, luego me hablas y entiendo que no es exactamente la manera que deseé pero es la que ahora necesito.

Luego me hablas y entiendo que no quiero que sea con nadie más.
Luego me haces reír y sé que ese es el lugar.

Siempres estás ahí aún cuando no estés bien, aún cuando tienes 98943 cosas más grandes en que pensar, te ocupas de mis estupideces cuando tu cabeza está en otro lugar.

Y sigues ahí...

A veces siento que necesito disculparme por la situación, pero no es mi culpa, pero sí puedo disculparme por lo que tal vez he dejado de darte...

Con todo esto lo que quiero decir es gracias.
Con todo esto lo que quiero decir es que a pesar de todo eres lo que quiero en mi vida, a pesar de todo eres lo que necesito en mi vida y valoro mucho el hecho de que continues aquí.

No te vayas.

La lista de pendientes es larga...


sábado, 27 de octubre de 2018

Vero, para ti.

Miras, observas, escuchas.
Si por escuchar pagaran...

Se confunden, te confundes, por eso valoras la sinceridad.
Necesitas estar, necesitas compartir, necesitas atención.
Siempre das, a eso te dedicas, pero en la misma medida te encanta recibir, mientras más mejor.
Amas a la gente, tienes una empatía natural: te buscan.
Te has conseguido con personas muy valiosas, las aprecias; sigues dando.
Tal vez un día esperas haber dado todo, pero puede ser que nunca quede "nada" que regalar.
Aprendiste que no sirve de mucho callar: las cosas que se sienten deben ser dichas.
Si de algo estás segura es de que vas a seguir amando, vas a seguir dando aunque a veces no quieran recibir.
No necesitas permiso del otro para quererle.
Ah, pero eso sí, debes poseer eso que das, recibirlo es una necesidad, acéptalo: te gusta resaltar.
Te agrada que te tomen en cuenta, siempre ha sido así, te encanta la atención, pero no cuando tienes que pedirla.
Existe un límite, como en todo, no en vano te llamaron "volcán" alguna vez.

Puedes resistir tempestades, pero nunca sola.
Puedes quebrarte con un cielo nublado, aún acompañada.



sábado, 9 de junio de 2018

Debilidad.

Los ojos: no hay idioma más sincero que aquel que se habla con la mirada.

Los abrazos: hay que temerles, se dedican a dejar en evidencia aquello que no sabemos como decir.

Puedes decir "te amo" con la mirada, y sé que será el más sincero que dirás jamás.

Puedes decir "quédate conmigo" con un abrazo, y sé que no lo dices tú, lo dice tu alma.

A veces me encuentro releyendo aquel pedazo de papel...
A veces me parece que todo fue un sueño...
Nunca se siente igual.

Pero es lógico, todas las flores se marchitan.


domingo, 25 de febrero de 2018

Tiene que haber una manera.

 Seguramente existe una forma de hacer las cosas bien, pero eso no significa que sea la mejor.

 Es posible que todos encontremos nuestro propio método, el que nos funcione, aunque siempre exista otro menos doloroso.

 Al final siempre hay una consecuencia, nos guste o no, producto del camino que escogimos.

 Hay grandes masoquistas: sufren porque quieren.

 Las cosas podrían haber sido más sencillas, pero como dije: Cada quien a su manera.





P.D. Todo cambió, pero nada ha terminado.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Story.

"Evitar a los demás. Tratar a todos con cierta distancia, no más de lo necesario evita problemas", eso pensaba ella.

"Me encuentro cómodo donde estoy, no necesito más. Incluso hablarle a otros está demás", decía él.

Pero el mundo tiene sorpresas, todo está conectado de maneras que no podemos imaginar, no podían haber en el mundo dos seres más compatibles, y a la vez más separados.

Pero el mundo tiene sorpresas...


jueves, 13 de abril de 2017

Y entonces lo dijo.


Al principio del día todo estaba saliendo a la perfección, mi hijo jugaba con Tom, y yo los miraba con la satisfacción de ser la persona con más suerte en todo el mundo. Hasta que llegó él.

Había intentado huir, pero me encontró. Quería llevárselo de cualquier manera y estaba dispuesto a matar para hacerlo. También aquella niña endemoniada, que para mí había dejado de ser niña hace tiempo, sólo quería hacer daño, y no hablo de pequeñeces; hablo de matar si hacía falta. Los detestaba a ambos, pero no podía hacer más que pelear para huir, parece que nunca se cansan, por más daño que les haga siguen adelante, ya no sabía que hacer.

Corrí. Tom intervino y lo enfrentó a él, yo huí, pero la “niña” me siguió, hice todo lo que estuvo a mi alcance. Incluso amenacé con lanzarla por el acantilado, nada servía. La impotencia me estaba consumiendo  mientras me preocupaba por Tom, estaba al borde del colapso, cuando lo dijo, mi pequeño, mi niño, esa alma inocente, lo dijo, pronunció la frase que acabó con todo el mal que había en ellos, regresaron en el acto, a través de sus ojos se esfumaba aquello que los tenía apresados, no importaba donde, caían.


jueves, 9 de marzo de 2017

Resiliencia.

Y el lobo aulló. La dinamita que expendía la sirena se propagó por su corazón, así como lo haría la comida por su estómago.

Obtenía tanto dinero por los asesinatos, que le alcanzaba y le sobraba, podía tener todo lo que quisiera, casas, barcos, en cantidades.

Aunque tuviera todo esto en su vida, algo se había quebrado, aquel amor que le había prometido la maravilla, de bajarle hasta las estrellas, yacía ahora aullando frente a ella.


Foto de:  https://www.instagram.com/soymariondo/